MAG POP

martes, octubre 24, 2006

Spinning Plates

Spinning Plates son la no tan típica banda que se ha pateado concursos y certámenes copando los primeros puestos sin lograr trascender al ámbito estatal por falta de apoyo de una discográfica. Pero el caso es que algunos como los de Junk Records se están poniendo las pilas editando referencias patrias y a final de año nos habrán legado un buen puñado de nuevas e inquietantes bandas (Jugoplastika, Sixty Nine Million Inches o Murmur son buena prueba de ello) que, aunque todavía es pronto para saberlo, bien podrían tirar del carro de la nueva hornada del indie español, esa que se ubica en dispares paisajes, pintados por el influjo Joy Division, Bauhaus, Echo and The Bunnymen, The Fall, Gang Of Four y Minutemen,

Homónimo, el trabajo que han firmado los de Cuidad Real arranca con crudeza bailable, esa brusquedad cadenciosa que les entronca directamente con la liga del Columpio Asesino, y, por extensión, con la de Dead Kennedys. No es bulla pueril, sino la evolución del indie/noise pop, ese que tensa las melodías siguiendo el esquema que tanto se usaba en los noventa (“Strotszek”). Con el comienzo de “Good night Berlin” suscriben el instante más sombrío del disco, con un puente y coros que se tornan inesperadamente épicos certificando la amplitud registral de la banda cuando la escucha avanza tan sólo por el tercer corte. Más planeteros se destapan con “She’s a Roly Poly” y “Leit Motiv”, esta última son dos canciones por el precio de una, un sube y baja de final vertiginoso y agónico, de esos temas que hacen tilín a las primeras de cambio. A estas alturas va uno ya pensando en que la pericia de Spinnig Plates para los jitazos pop-rock es bastante holgada: los ecos charlataneros en la voz de Óscar Úbeda en “Insert Coin” nos retrotraen a a barrios mancunianos en los años noventa, mientras que “Dirty Harry” y “Siesta Time” pactan sonoridades con Blondie y The Cars. En el final del disco se han dedicado al contrapunto; con “Daggers” se despiden amablemente pop, trazando líneas imaginarias entre Yo La tengo y The Frank And Walters.

Entonces, a ver si lo adivino: Spinning Plates han sellado un trabajo anglófilo que, sin embargo, no adolece de la falta de recursos y linealidad que exhiben otras bandas que juegan con la retrospectiva. A veces bailables, otras más oscuros, rock y power pop. Es agradable pensar que todavía se pueden recoger influencias sin caer en la reiteración sin chicha de los mismos argumentos de los que provienen.
posted by El Conde Brocken! at 13:37

2 Comments:

: )

10/24/2006 1:48 PM  

Un lujazo leer criticas como esta. Un PLACER hacer musica para sus oidos. Un Abrazo

7/18/2007 3:44 PM  

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