MAG POP

domingo, noviembre 26, 2006

Mendetz


Mendetz son la gran apuesta nacional por el punk bailable, ese que ha enardecido la escena neoyorquina en los últimos tiempos con bandas como Whomadewho o The rapture. De los clubes de electrónica a los que simplemente programan rock, estos barceloneses se han pasado el año sonando sin parar en las pistas de baile de toda España, gracias a una colección de canciones que apuesta por las bases ochenteras sumadas a la actitud irreverente del punk, y eso que hasta ahora todavía no habían publicado su primer disco, lo que les lleva a tomar la senda de los mejores LCD Soundsystem. Ritmos frenéticos, hedonismo, guitarras y sintetizadores...

Sexo, sí; futuro, también
Lo primero que se me ocurre preguntaros es acerca de vuestro nombre, Mendetz. ¿Qué significa?
Desde pequeños jugamos a italianizar muchas palabras del castellano. Mendetz es una de nuestras itañoladas. El colegio, italiano, donde tres de nosotros estudiábamos de pequeños, se encuentra en el Pasaje Méndez Vigo de Barcelona y siempre que nos referíamos a él o lo citábamos lo hacíamos como Mendetz, intercalando la “te” para emular la “zeta” italiana, que es mas fuerte. No es más que un típico pero melancólico tributo a nuestro instituto.


Vuestro logo está muy en la línea del que utilizan The Strokes. ¿Queríais identificaros con ellos de alguna manera?

The Strokes nos gustan y los solemos poner en el coche, pero no hay nada más alejado de nuestras intenciones que el querer identificarnos con ellos, ni a nivel musical ni a nivel estético. El logo de The Strokes lo vemos más metálico, en sintonía con los “rockers”, los “Cadillacs” o la California de los ’50. A nosotros nos motivan más los neones, las luces de discoteca o los colores básicos de las viejas computadoras. Nos dimos cuenta de que el logo podría recordar al de The Strokes cuando el diseño ya estaba enviado a fábrica y nos dio bastante rabia no haber caído antes. Sabíamos que más de una persona nos haría la misma pregunta que vosotros nos estáis haciendo ahora.


Habéis surgido como punta del iceberg revivalista ochentero, el cual hiperbolizáis. Para crecer como banda supongo que habréis de superarlo en un medio plazo…
No creo que pensemos en tantas cosas mientras componemos. Es todo mucho más sencillo. Solemos empezar los ensayos con mini “jams” en el local y lo que nos gusta nos lo guardamos y lo trabajamos sin pretender resucitar nada. Si hay algo que pueda parece revivalista posiblemente sean las primeras canciones. Entonces, unos empezaron a tocar instrumentos nuevos y otros cambiaron su manera de tocar; era algo novedoso y es posible que algunos patrones se repitieran o sonaran a algo, pero en nuestras últimas canciones todo esto ha ido desapareciendo.

¿Pensáis que en el futuro se irán abriendo paso material más tecnológicamente avanzado del que usáis actualmente?
Si esta tecnología no corroe ninguno de los principios básicos de Mendetz, sí.


Y no tenéis dificultades para encontrar ese material tan antiguo (sintetizador Casio, teclado Yamaha…)?
Lo compramos tirado de precio en el Ebay. Aunque parezca mentira hay muchísimos en la red.


Por ahí he leído que algunos de vosotros provenís del hardcore punk. Si esto es cierto, ¿cómo hicisteis la evolución hacia el (post) punk robótico?
Que nos entusiasmaran las bandas de hardcore no quiere decir que supiéramos tocarlo. Lo mismo nos pasó con el grunge, el rap-core, el ska y el reggae. Ni nosotros sabíamos que tocábamos. Así que no podemos hablar de evolución, no veníamos de ningún sitio. Éramos muy monos pero dábamos lastimita. Un buen día decidimos ponernos serios y hacer música de una vez, sin mezclar RATM con Bad Religión o Nirvana con NOFX. Nos encerramos en un local con un Yamaha destartalado y nos encantó lo que salió. Equilicuá.


Visualmente, hay dos bandas que me recuerdan especialmente a vosotros. Una es Devo. La otra, Daft Punk. ¿Efectivamente son referencias para vosotros?
Dentro de Mendetz se ha desatado últimamente una especie de furor daftpunkista. Nos entusiasma su manera de interpretar la electrónica y el universo que han creado entorno a ellos. Han sido probablemente una gran referencia a la hora de producir nuestro disco. Nadie usa la ecualización como ellos. Devo también los escuchamos, pero desde hace pocos años.

Se podría llegar a pensar que con toda esta estética y actitud podríais llegar a triunfar en Japón. ¿habéis fantaseado alguna vez con esto?
Buff… Japón son palabras mayores. Dicen llegar Japón significa haber dejado atrás medio mundo. Es pronto hasta para fantasear con Japón. Nuestras fantasías de momento se centran en países más cercanos.


Ciertamente, no os quejaréis de ‘promo’. Por ejemplo recuerdo que Julio Rey de Radio 3 os estuvo programando una temporadita continuamente. ¿A quién le agradecéis todo eso?
En primer lugar a nosotros mismos. También a la diosa fortuna.



¿Cómo surgió editar con Sinnamon? No está nada mal para empezar…
Dejamos una maqueta en casi todos los buzones de los sellos nacionales (incluido el de Sinnamon) y parte de los extranjeros. Pero, como suele pasar, acaban fijándose en ti casi por casualidad. Dimos un concierto en una sala totalmente vacía de Terrassa teloneando a Dj Amable. Debía estar por ahí mientras tocábamos. La cuestión es que semanas después nos llamaron diciéndonos que estaban interesandos.

Mi opinión es que, dejando a un lado todo ese apoyo promocional, vuestro ascenso meteórico se debe a una propuesta novedosa en una escena nacional vacía de grupos como vosotros. ¿Estoy equivocado?
No se si hay grupos como nosotros, pero segurísimo que hay muchos parecidos. El problema es que aquí cuesta mucho salir. En Barcelona hay millones de grupos interesantísimos, pero probablemente no responden a la demanda de este país. En el norte de Europa la música de masas es lo que aquí la gente llama música alternativa. Es un problema de mentalidad. Artic Monkeys ha estado muchas semanas encabezando todas las listas.
Esta es la España del Felipe y del Aznar, la España democrática del GAL.


¿Y la escena de fuera?¿Como la veis?¿Cuáles son vuestras bandas referencia?
Últimamente nos aprovechamos y obligamos a los “jefes” a regalarnos muchos de los discos extranjeros que Sinnamon edita aquí. Estamos descubriendo una amplísima oferta Indie que nos ameniza las infinitas horas que pasamos en carretera. Música como la de Midlake, Sufjan Stevens o Albert Hammond Jr. posiblemente hubiéramos tardado mas en descubrirla y te recuerda que hay mas grupos en la escena internacional aparte de los 4 o 5 que todo el mundo pincha.


Y del Punk de los setenta, el más puramente escénico, ¿queda algo en Mendetz?
Puede que algo quede en Sofa o Inside, pero tendemos a alejarnos cada vez mas del guitarreo garagero.


¿Habéis notado una aceptación generalizada del humor con el que afrontáis vuestros conciertos, o todavía hay quien no ha pillado de qué va el asunto?
Contrariamente a lo que mucha gente piensa, en directo no solemos ser nada cómicos. Solo intentamos divertir con la música, estamos demasiado concentrados tocando. La ironía la guardamos para algunas letras y nuestros mensajes.


No quiero meter la pata, pero a mí el nombre de Stefano Macarrone me suena a algún malo malote de vete tú a saber qué serie ochentera…
Jajaja. Lo cierto es que quedaría impecable… pero lamentamos comunicarte que es un nombre bien real. El pobre tuvo una infancia difícil. Sudaba cuando la profesora pasaba lista. Nunca fue de colonias. Junto a Pablo, representa a la vertiente italiana de Mendetz.

Os encanta dignificar a los actores olvidados de los ochenta y la serie B. ¿Conocéis a Viruete? Creo que haríais buenas migas con él…
Sí, nos han pasado algunos artículos de su web. Es alguien que sabe lo que es importante y lo que no, lo que merece ser recordado y lo que no. Admirable.


En vuestra apología de esa cultura os acordáis de Mr.T. ¿Sabíais que llegó a sacar un disco? Es una de las joyas de Internet…
Estamos hablando de “Mother, there is no other... so treat your mother right”? Vaya un temazo... Mr T., un hombre completo. Nadie debería reírse de él, lo decimos en serio.


¿Cuáles eran vuestras series favoritas de los ochenta?
Bueno, en los ochenta veíamos Vicky el Vikingo, La aldea del arce, Baner y Flapi, Transformers... luego, ya en los noventa, Oliver y Benji, Juana y Sergio, Bola de Dragón... y luego ya llegaron las inmensas Salvados por la campana, Cosas de Casa, Príncipe de Bel-Air, Sensación de Vivir, El imperdible Parker Lewis, The Young Ones, Webster... y un larguísimo etc.


Aun siendo algo petardos, ¿os molestaría que se os relacionase con la escena punk más petarda, esa que lideran bandas como Putilatex o Ultraplayback?
Respetamos su modus operandi (desprejuicios, droga y bisexualidad), pero no nos consideramos muy afines a esta escena. Tocamos en el FEA sin ningún problema, muy buena gente, aunque igual no pintábamos mucho, porque éramos los únicos que llevábamos instrumentos.


Tanto hablar del bakalao, De Chimo Bayo y otros iconos y vais y hacéis una versión de Beatles “Eleanor Rigby”.
Ahora todo el mundo hace versiones de Devo, OMD, Human League y otros clásicos de los ochenta. Es lo que toca. A nosotros nos gusta versionar grupos que hagan una música que tenga poco que ver con la nuestra, influencias muy poco probables. Eso es lo bonito de una versión. Qué mejor ejemplo de esto que Eleanor Rigby... la verdad es que es un auténtico temazo, quizás el más oscuro de los Beatles. Y mientras muchos versionean a los ochenta, y recuerdan la Movida, etc... nosotros hemos estrenado hace poco una segunda versión: Blue (Da ba dee) de Eiffel 65. Plenos noventa.


Una canción muy divertida me parece “Beat It”. ¿Ese riff durante la canción tiene algo que ver con Iron Maiden?
Bueno, más que Iron Maiden, Europe: queríamos darle ese toque heavy-hortera-pelo-crepado-chaleco-tejano que tanto nos apasiona. Aunque nos encantan Iron Maiden, ya tenemos entradas para su concierto.


Quisisteis que “Futuresex” fuese vuestra carta de presentación. Su cadencia recuerda a Franz Ferdinand, sin embargo el resto del disco evoca más a The Rapture, The Faint o Radio 4…
Quizás sean The Faint los que más se notan entre nuestras influencias, y es que en realidad son los que más nos gustan, de calle. Pero el primer disco de Franz Ferdinand también nos moló mucho. Sí, hay un poco de todo en nuestras mentes, desde Michael Jackson y Chic hasta 2 Unlimited y Tam Tam Go.


El disco se abre con “The Boola Shines Into The Pink Neon Room”, que suena a cosas tan dispares como VHS or Beta, Devo y Sisters Of Mercy. ¿es esa canción una especie de síntesis de Mendetz?
Quizás sí. Tiene algo de épica ochentizante, algo de funk, algo de electrónica, guitarras a lo Survivor, densidad y vacío. Y encima trata de un ser extraño llamado Boola que sin neón muere. Sí, se puede decir que es un buen resumen mendetziano.


También apostáis por los clubes de baile en “Maximo Truffatto”…
Bueno, es más electrónica, con un montón de partes fluctuantes que suben y bajan. Si por nosotros fuera, duraría 50 minutos. La compusimos a altas horas de la noche, con el foco fucsia y la luz estroboscópica que tenemos en el local. Nos pusimos a improvisar sobre un par de tonos, y la cosa se convirtió en una especie de sesión de baile. Luego recompusimos algunas partes, y hop.

¿Os gusta escucharos en los clubes?
Sí. Y nos reimos con el hecho que, cuando suben el pitch FutureSex al pincharla, la voz de Jan parece un poco “pitufo makinero”.

La última, ¿Realmente os gustaría el sexo como en el vídeo de “Futuresex”, a lo “Demolition Man”?
No, para nada, de hecho Futuresex es una crítica y un aviso contra la pérdida del contacto carnal y del sexo ocioso sin utilidad procreativa. Esperemos que lo que imaginamos en Futuresex no pase de verdad, y que nuestros tataratataranietos sean concebidos en noches pasionales de sexo carnal y fogoso.





posted by El Conde Brocken! at 16:19

0 Comments:

Publicar un comentario en la entrada

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home